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La sostenibilidad de las baldosas cerámicas ISO 17889-1:2021

Última actualización: 27 de julio de 2026

Introducción

El primer y único esquema ISO internacional para certificar la sostenibilidad de un producto de construcción

La sostenibilidad se ha convertido en uno de los principales retos del sector de la construcción. Sin embargo, aunque existen numerosas declaraciones ambientales, ecoetiquetas y metodologías de evaluación, muy pocos materiales disponen realmente de un sistema internacional que permita determinar, de forma objetiva, si un producto puede considerarse sostenible.

En este contexto, la baldosa cerámica ocupa una posición única. Actualmente, es el único producto de construcción que cuenta con una Norma Internacional ISO específica capaz de evaluar y certificar su sostenibilidad de manera integral: la ISO 17889-1:2021.

Esta norma representa un hito dentro de la normalización internacional porque no se limita a medir impactos ambientales o a definir metodologías generales. Va mucho más allá, ya que establece un esquema completo de evaluación que permite demostrar, comparar y certificar la sostenibilidad real de las baldosas cerámicas mediante criterios verificables y reconocidos internacionalmente.

A diferencia de otras normas ISO aplicadas al ámbito de la construcción, como las relacionadas con Análisis de ciclo de vida o Declaraciones Ambientales de Producto, la ISO 17889-1 se centra directamente en el producto y define qué requisitos debe cumplir para ser considerado sostenible.

Normativa

Una norma única en el sector de la construcción

La familia de normas ISO 17889 ha sido desarrollada por el comité técnico ISO/TC 189 de baldosas cerámicas y constituye, hoy por hoy, el único esquema ISO específico para evaluar la sostenibilidad de un material de construcción.

Otros materiales, como el cemento, el acero, la madera, el vidrio o el hormigón, disponen de normas técnicas, ambientales o metodológicas, pero no cuentan con un sistema ISO equivalente que permita clasificar y certificar su sostenibilidad como producto de forma comparable y estructurada.

Esto convierte a la cerámica en un referente internacional y posiciona al sector como pionero en sostenibilidad de producto y que abarca los sistemas de revestimiento cerámico (baldosas cerámicas y materiales de colocación).

¿Qué evalúa la ISO 17889-1?

La norma analiza la sostenibilidad de la baldosa cerámica a lo largo de todo su ciclo de vida, desde la extracción de materias primas hasta su uso final y durabilidad en el edificio.

Diagrama del ciclo de vida de la baldosa cerámica según la norma ISO 17889-1:2021

Figura 1. Evaluación del ciclo de vida de la baldosa cerámica según la norma ISO 17889-1. Fuente: elaboración propia

 

Para ello, integra las tres dimensiones fundamentales de la sostenibilidad: Dimensión ambiental donde la norma reconoce especialmente la larga vida útil de la baldosa cerámica, su resistencia y su capacidad para mantener prestaciones técnicas y estéticas durante décadas. La Dimensión económica donde se evalúa desde el punto de vista del rendimiento y la eficiencia del producto. Este enfoque permite valorar no solo el impacto inicial del producto, sino también su comportamiento a largo plazo dentro del edificio. También incluye aspectos específicos de la Dimensión social que permite dejar de entender la sostenibilidad únicamente como una cuestión ambiental y pasa a evaluarse de forma global e integrada.

Dimensión ambiental
Consumo de energía y recursos naturales
Emisiones y comportamiento ambiental
Uso de materiales recicladosGarantía de la información
Durabilidad y resistencia del producto
Contribución a la economía circular
Dimensión económica
Vida útil prolongada
Necesidades reducidas de mantenimiento
Comportamiento técnico
Fiabilidad y durabilidad del sistema constructivo
Dimensión social
Salud y seguridad
Calidad del aire interior
Condiciones básicas de responsabilidad social
Aspectos vinculados a la cadena de suministro y fabricación

Tabla 1. Aspectos considerados en cada dimensión de la sostenibilidad

Mucho más que una declaración ambiental

Uno de los aspectos más importantes de esta norma es que no se limita a describir impactos ambientales, como ocurre con muchas declaraciones o etiquetas existentes en el mercado.

Las Declaraciones Ambientales de Producto (EPD), por ejemplo, proporcionan información cuantificada sobre determinados impactos, pero no establecen si un producto es sostenible o no. Simplemente comunican datos.

La ISO 17889-1 funciona de manera diferente. La norma define: requisitos obligatorios, indicadores de evaluación, criterios mínimos de cumplimiento y un sistema de puntuación y clasificación.

Esto significa que la sostenibilidad no se basa en afirmaciones genéricas, sino en un proceso técnico verificable y comparable.

Una herramienta eficaz frente al greenwashing

La ISO 17889-1 es una herramienta que aporta transparencia y objetividad frente a la aparición de mensajes ambientales poco rigurosos que se utilizan sin criterios homogéneos ni bases técnicas sólidas.

Gracias a su estructura técnica y a sus requisitos verificables, se reduce de forma significativa el riesgo de greenwashing y aporta credibilidad tanto a fabricantes como a proyectistas, administraciones públicas y consumidores.

La sostenibilidad deja así de ser un argumento comercial para convertirse en una característica medible, demostrable y certificable.

Beneficios

Beneficios de la certificación ISO 17889-1

La aplicación de esta norma aporta ventajas relevantes para toda la cadena de valor:

  • Permite demostrar la sostenibilidad del producto mediante una norma ISO internacional;
  • Facilita la comparación objetiva entre productos cerámicos;
  • Aporta confianza y credibilidad técnica;
  • Favorece la integración de la cerámica en edificios sostenibles;
  • Reconoce atributos esenciales de la baldosa cerámica, como durabilidad, resistencia e higiene;
  • Refuerza el posicionamiento del sector cerámico como referente internacional en sostenibilidad.

La certificación responde a las nuevas exigencias regulatorias y de mercado, cada vez más orientadas hacia la sostenibilidad verificable y basada en evidencias.

Conclusión

Un cambio de paradigma en la construcción sostenible

La ISO 17889-1:2021 marca un antes y un después en la evaluación de materiales de construcción. Por primera vez, una Norma Internacional ISO permite valorar de forma completa la sostenibilidad de un producto concreto mediante criterios técnicos armonizados y verificables.

La baldosa cerámica no solo destaca por sus prestaciones técnicas y estéticas, sino también por ser actualmente el único material de construcción que dispone de un esquema ISO específico y completo para demostrar su sostenibilidad.

Este liderazgo sitúa a la industria cerámica a la vanguardia internacional y convierte a la ISO 17889-1 en una referencia clave para el futuro de la construcción sostenible.

Conocimiento experto de ITC

El Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) ofrece a las empresas fabricantes un servicio técnico especializado para la implantación y aplicación de la norma ISO 17889-1:2021, ayudándolas a demostrar de forma objetiva la sostenibilidad de sus productos cerámicos.

Su labor abarca el acompañamiento integral durante todo el proceso de evaluación y preparación para la certificación, incluyendo:

  • Interpretación técnica de los requisitos de la norma;
  • Análisis de indicadores ambientales, económicos y sociales;
  • Estudios de análisis de ciclo de vida;
  • Cálculo y validación de información ambiental;
  • Apoyo en estrategias de economía circular y descarbonización;
  • Identificación de mejoras para aumentar la puntuación de sostenibilidad del producto;
  • Formación y asesoramiento especializado para equipos técnicos y departamentos de sostenibilidad.

Además, el ITC ayuda a las empresas a transformar la sostenibilidad en una ventaja competitiva real, aportando rigor técnico y credibilidad internacional frente al mercado, clientes y administraciones públicas.

Gracias a su experiencia en tecnología cerámica y sostenibilidad, el ITC se posiciona como un socio estratégico para los fabricantes que buscan diferenciar sus productos mediante un esquema ISO reconocido internacionalmente y evitar riesgos asociados al greenwashing mediante evaluaciones objetivas y verificables.