Las juntas de movimiento en el sistema cerámico: tipos, funciones y dimensionamiento
En este artículo se analizan los distintos tipos de juntas de movimiento en revestimientos cerámicos, su función dentro del sistema constructivo y las recomendaciones para su correcto diseño, ubicación y dimensionamiento según la Norma UNE 138002.
Introducción
En los artículos precedentes se ha especificado en qué consiste un sistema de revestimiento cerámico y se ha descrito los principales aspectos técnicos que deben especificarse en el diseño del proyecto. Se ha desarrollado los temas relacionados con el replanteo, preparación del soporte, las juntas de colocación, los adhesivos, sus métodos de aplicación, las técnicas de instalación de baldosas cerámicas, etc.
La aplicación de todos los requerimientos especificados con anterioridad, son necesarios para la calidad y durabilidad final de un revestimiento cerámico. Pero para garantizar la vida útil y el buen funcionamiento de un sistema cerámico es necesario en todos los casos realizar un tratamiento adecuado de las juntas de movimiento.
El conocimiento de las juntas de movimiento, los tipos que existen, las funciones técnicas que aportan al sistema, el diseño de la trama y el correcto dimensionamiento y localización según las necesidades de cada proyecto es un elemento fundamental.
Las juntas de movimiento en un revestimiento cerámico debe ser competencia exclusiva del prescriptor y su tratamiento debe estar especificado detalladamente en el proyecto y adaptado según los materiales y variables del mismo. El instalador debe ejecutar las juntas de movimiento bajo las instrucciones precisas de la dirección facultativa.
No obstante, para los casos en los que esta información no aparece en el proyecto o tengamos que tomar decisiones al respecto en una reforma, podemos consultar todo lo necesario para abordar a nivel técnico esta cuestión en el apartado 7.8 Diseño y localización de las juntas de movimiento de la Norma UNE13008.
En este artículo se aporta la información más relevante y las recomendaciones técnicas concretas que ayudarán al profesional a resolver con éxito la ubicación de las juntas de movimiento en cada proyecto.
Definición de juntas de movimiento
En primer lugar, es importante dejar claro que las juntas de movimiento son un elemento que forma parte del sistema cerámico en todos los casos, no es opcional. El correcto diseño y selección de ancho de las juntas de colocación no exime la necesidad de ejecutar juntas de movimiento. Y, al contrario, una correcta ubicación de las juntas de movimiento no da lugar a la eliminación de las correspondientes juntas de colocación.
Las juntas de colocación y las juntas de movimiento son imprescindibles en un sistema cerámico puesto que son una parte esencial y cumplen funciones técnicas insustituibles. Ambos tipos de juntas son complementarias y no excluyentes.
En el artículo correspondiente de las juntas de colocación se definían como “separación física entre baldosas contiguas…”. Las juntas de movimiento se definen igualmente como “separación física en paños o áreas regulares con el fin de absorber las tensiones que se generan en el sistema cerámico”.
Por tanto, las juntas de movimiento son el instrumento mediante el cual podemos gestionar la rigidez del sistema constructivo sobre el que se asienta el revestimiento cerámico. Son interrupciones del revestimiento cerámico que aportan capacidad de absorción de esfuerzos.
Tipos de juntas de movimientos
Las juntas de movimiento se clasifican en los siguientes tipos según la función que cumplen y las partes del sistema a las que afecta: juntas estructurales, juntas de contracción abiertas, juntas de contracción cerradas, juntas de dilatación y juntas perimetrales.
1.- Las juntas estructurales son las que se dispone en una edificación dividiendo la estructura para permitir el libre movimiento de las partes derivado de las variaciones térmicas o asentamientos del edificio entre otros.
Para que las juntas estructurales cumplan su función de evitar la aparición de fisuras incontroladas, deben atravesar todas las capas existentes del sistema cerámico, respetando el ancho en todas las capas desde el soporte base, las diferentes capas intermedias y llegando al revestimiento cerámico.
La localización de las juntas estructurales debe estar definida en el proyecto y cumplir con las especificaciones del apartado 3.4 “Acciones térmicas” del DB-SE-AE del CTE.
2.- Las juntas de contracción son aquellas que se disponen en el mortero de recrecido o en la losa de hormigón para subdividir la superficie total en áreas o paños cuadrados o rectangulares, con una relación entre lados no superior a 1,5.
Las juntas de contracción pueden ser de dos tipos según si tienen o no continuidad con el revestimiento cerámico.
2.1.- Se denomina junta de contracción abierta aquella que afecta al espesor total del recrecido/losa, capas intermedias y tiene continuidad en el revestimiento cerámico. Subdivide las superficies extensas revestidas con cerámica en paños más reducidos. Su principal función consiste en absorber los movimientos debidos a retracciones, cambios de temperatura y solicitaciones mecánicas.
Las juntas de contracción se pueden ejecutar mediante materiales compresibles o con el uso de perfiles prefabricados. La principal dificultad consiste en la alineación del trazado de las juntas de contracción con el replanteo y el plano de colocación de las baldosas.
2.2.- Las juntas de contracción cerrada tienen la función controlar y absorber los movimientos producidos por retracción. Se realizan mediante un corte de una profundidad de al menos 1/3 del espesor del soporte, sin afectar o cortar la malla electrosoldada, si la hubiera. Una vez finalizado el proceso de curado del soporte se sella monolíticamente.
Esta variante no tiene continuidad en el revestimiento cerámico y permite independizar el diseño de la distribución de las juntas de contracción cerradas respecto al diseño y ubicación de las juntas de dilatación del revestimiento cerámico.
3.- Las juntas de dilatación afectan únicamente al espesor del revestimiento cerámico para subdividirlo en áreas regulares más pequeñas. Su función es evitar la acumulación de tensiones derivadas de las dilataciones y contracciones del revestimiento cerámico mediante sellantes elásticos o juntas prefabricadas que permiten el movimiento.
4.- Las juntas perimetrales se disponen en los cambios de plano y en los límites exteriores de las zonas a revestir, en las entregas con otros elementos, interrupciones, puntos singulares o encuentro entre plano vertical y horizontal. Su función es minimizar la acumulación de tensiones del revestimiento cerámico mediante sellantes elásticos o juntas prefabricadas que permiten el movimiento.
Las juntas perimetrales en pavimentos afectan al espesor del revestimiento cerámico y al espesor del recrecido de mortero, mientras que en paredes afecta solo al espesor del revestimiento cerámico.
Dimensionamiento de las juntas de movimiento
En cada proyecto se debe adaptar las directrices para el dimensionamiento, ubicación y trazado de los distintos tipos de juntas de movimiento que se ha descrito anteriormente.
Para ello se debe tener en cuenta el ambiente de destino (exterior o interior), las condiciones de uso, la dimensión de los paños a dividir, el formato de las baldosas, el ancho de las juntas, la estabilidad del soporte, las características de los adhesivos y los materiales de rejuntado.
Para facilitar la labor a los técnicos e instaladores, la Norma UNE138002 aporta una orientación de fácil consulta y aplicación para llevar a cabo el correcto dimensionamiento de los diferentes tipos de juntas de movimiento. Estas recomendaciones generales se pueden consultar en las tablas 22 (dimensionamiento de las juntas estructurales), 23 (dimensionamiento de las juntas de contracción), 24 (dimensionamiento de las juntas de dilatación) y 25 (dimensionamiento de las juntas perimetrales).
Los principales requisitos a tener en cuenta son los siguientes:
1.- En el caso de juntas estructurales se debe evitar elementos continuos superiores a 40 m lineales.
2.- Para el dimensionamiento de las juntas de contracción en recrecidos de exterior la dimensión máxima recomendada será de entre 3 y 4 m lineales o áreas regulares de máximo 16 m². Para recrecidos de interior, la dimensión máxima recomendada será de entre 4 y 6 m lineales o áreas regulares de máximo 25 m² y pasos de puerta. Siempre respetando la relación de lados inferior a 1,5.
3.- En el dimensionamiento de las juntas de dilatación entran en juego un número mayor de variables.
En paredes y pavimentos exteriores el dimensionamiento se establece entre 3 y 4 m lineales o áreas regulares de máximo 16 m². En paredes se ejecutará también junta por debajo de cada forjado. En exterior y en puntos singulares como paso de puerta y cambios de pavimento el ancho de la junta será igual o superior a 8 mm.
En pavimentos interiores, además de respetar las juntas de contracción abiertas si existieran, se debe respetar una longitud de separación máxima de 8 m lineales o áreas regulares de máximo 40 m², con un ancho igual o superior a 5 mm.
4.- Las juntas perimetrales se deben ejecutar en los perímetros exteriores, entregas con otros elementos, puntos singulares. No se debe olvidar las juntas perimetrales en paredes interiores y exteriores, en los perímetros, entregas pared/techo, pared/pared, esquinas exteriores e interiores del edificio.
Ejecución de las juntas de movimiento
Las juntas de movimiento se deben ejecutar según lo especificado en el proyecto o por la dirección facultativa. En la memoria de obra, se debe definir el diseño de la trama de las juntas: la superficie máxima, los parámetros mínimos del ancho y movimiento en servicio exigidos, así como los materiales complementarios (por ejemplo, imprimaciones) y los acabados de ejecución.
La ejecución de las juntas se realiza con juntas de movimiento prefabricadas o sellantes elásticos que permitan el movimiento.
La instalación de las juntas de movimiento prefabricadas es muy sencilla y se ejecuta al mismo tiempo que se instala el revestimiento cerámico. En la actualidad hay una gran variedad de juntas prefabricadas para cada necesidad técnica y con infinidad de alternativas estéticas.
Las juntas realizadas con materiales sellantes compresibles están formados por una sección rectangular longitudinal en la que entran materiales de relleno o fondo de junta y materiales de sellado. El sellante elástico debe adherirse únicamente a los laterales de la pieza y no al fondo del alojamiento. Se deben ejecutar una vez terminado el revestimiento cerámico tras comprobar que las juntas están limpias de residuos.
Conclusiones
Las juntas de movimiento forman parte del sistema cerámico y desempeñan funciones técnicas imprescindibles para su buen funcionamiento y durabilidad. Por el contrario, la ausencia de juntas de movimiento en un revestimiento cerámico provoca patologías graves y difíciles de subsanar.
Con las recomendaciones que se aportan en este artículo, resolver técnicamente la ubicación y dimensionamiento de los diferentes tipos de juntas de movimiento es un trabajo sencillo. Su aplicación mediante materiales prefabricados es muy fácil, eficaz y con múltiples opciones para obtener un resultado a nivel estético bien integrado en el conjunto del revestimiento.
Autores
Matías Martínez
Enlaces de interés Bibliografía Referencias
UNE 138002 Reglas generales para la ejecución de revestimientos con baldosas cerámicas por adherencia
AENOR. Asociación Española de Normalización (2023)
Guía de la baldosa cerámica
IVE. Instituto Valenciano de la Edificación (2019)
Carnet Profesional Alicatador Solador, Aplicaciones Convencionales
PROALSO. Asociación Profesional de Alicatadores y Soladores (2011)