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Control ejecución, criterios de aceptación de la obra y requisitos del revestimiento terminado

En este artículo se explica los controles necesarios durante la ejecución, los criterios para aceptar la obra y los requisitos mínimos que debe cumplir un revestimiento cerámico terminado según la Norma UNE 138002.

Última actualización: 27 de julio de 2026

Introducción

En este artículo se abordan dos aspectos de gran relevancia y muchas veces olvidados en la práctica cotidiana, recogidos en el apartado 8.10 de la Norma UNE 138002.

El control de la ejecución junto con los criterios de aceptación de la obra son dos cuestiones a las que pocas veces se les presta la atención necesaria y que sin embargo son extremadamente importantes para la calidad final de un revestimiento cerámico. Junto con el diseño del sistema y la prescripción de los materiales adecuados a cada proyecto, estamos ante las dos cuestiones con más importantes desde el punto de vista del prescriptor.

Como consecuencia de la observancia de todos los aspectos descritos en los artículos precedentes, se debe entregar al cliente final un revestimiento cerámico debidamente ejecutado y con una calidad final adecuada según los requisitos técnicos que se exponen en el apartado 9 de la Norma 138002 y que se describen en este artículo.

Proceso de control de ejecución

El control técnico de la ejecución es una tarea necesaria que tiene el objetivo de minimizar los riesgos del proceso constructivo e implementar un sistema de garantías para el usuario.

Consiste en la comprobación de cada una de las operaciones y procedimientos de la puesta en obra de los revestimientos con baldosas cerámicas por adherencia especificados en el proyecto. Desde la gestión de los acopios (de la que ya se ha hablado), la comprobación del soporte, de las operaciones de ejecución, hasta la comprobación final de la obra.

El resultado de estas comprobaciones debe permitir a la dirección facultativa aceptar la conformidad de lo ejecutado en todas las unidades de inspección previamente establecidas con respeto al proyecto inicial.

Para ello, el constructor, o en su caso, el instalador debe disponer de un procedimiento de autocontrol documentado de la ejecución a lo largo de la obra para que la dirección facultativa pueda realizar un seguimiento continuo y verificar la conformidad con el proyecto.

A su vez, la dirección facultativa, en representación de la propiedad, tiene la obligación de efectuar el control de la ejecución, comprobando los registros del autocontrol del constructor y efectuando una serie de inspecciones puntuales.

Las actividades del control de ejecución deben quedar reflejadas en el programa de control, elaborado por el director de ejecución de la obra, que desarrolla el plan de control establecido en el proyecto de ejecución y que recoge entre otros datos, los criterios de aceptación o rechazo.

Además de las medidas del plan de seguridad y salud de la obra, se debe verificar previamente que los instaladores disponen de las instrucciones precisas para la ejecución de los trabajos y del equipamiento adecuado para llevarlo a cabo.

Para conocer los elementos que se debe comprobar de cada proceso o fase de ejecución y para todas las unidades de inspección, se puede consultar la tabla B.1 Listado de puntos y actividades a inspeccionar, en el anexo B (Informativo) de la Norma UNE138002.

Criterio de aceptación de la obra controlada

El proceso de control de ejecución exhaustivo es fundamental en todo proyecto puesto que permite detectar incidencias y patologías en fases tempranas de ejecución. De este modo, se puede implementar las medidas correctoras oportunas y comprobar que todas las unidades de inspección cumplen con los requisitos del revestimiento terminado que se exponen más adelante.

Al contrario, la ausencia del control de ejecución o en su caso, las deficiencias graves en este proceso, puede dar lugar a la propagación de errores y patologías que afectan a la totalidad de la obra. De modo, que un problema que se hubiera podido detectar y reparar al inicio de la obra, acaba afectando a la totalidad de la misma, incrementando la magnitud de las consecuencias y el coste de la intervención para subsanar la patología.  

Si se sigue estrictamente lo establecido en el programa de control, cuando aparecen reservas técnicas por incumplimiento grave de las especificaciones del proyecto o desviación sensible de las operaciones o procedimientos de ejecución establecidos, se puede evaluar la incidencia, estudiar la viabilidad técnica de las diferentes alternativas e implementar la medida correctora más adecuada.

Tras la aceptación de las diferentes unidades de inspección que componen la parte de la obra controlada y realizadas las pruebas de servicio que pudieran ser de aplicación, se acepta la totalidad de la obra objeto del programa de control establecido.

A partir de este momento, la documentación del control de la unidad de obra de revestimiento cerámico formará parte de la documentación del seguimiento del control de obra, correspondiendo al director de la ejecución su gestión.

Requisitos a exigir a un revestimiento terminado

Todo el proceso de ejecución de un revestimiento cerámico tiene que tener como objetivo final la entrega de la obra tras su aceptación según unos requisitos mínimos de calidad técnica final. En el apartado 9 de la Norma UNE138002 se establece los criterios que se debe exigir a un revestimiento cerámico para dar por válida su calidad.

La existencia de estos requisitos y su exigencia a todos los agentes que intervienen en el proceso edificatorio es fundamental para preservar sus derechos ante cualquier discrepancia. Tanto los fabricantes de los materiales, los prescriptores, constructores, instaladores y hasta el cliente final podrán conocer previamente la calidad exigida en el trabajo entregado. Estos requisitos deben ser comprobados en cada unidad de inspección.

De este modo, siempre se cuenta con la posibilidad de referir esta calidad final a unos criterios objetivos para diferenciar lo que es aceptable desde el punto de vista técnico y lo que no se considera calidad adecuada y debe ser subsanado.

La calidad de los revestimientos cerámicos depende principalmente de la conformidad con requisitos generales: regularidad dimensional, uniformidad del aspecto superficial, acabado de la trama de juntas de colocación; durabilidad y seguridad.

  • Regularidad dimensional (ver apartado 9.2): incluye las características de planitud, ausencia de cejas, nivelación (para pavimentos) y aplomado (para paredes).
  • Uniformidad del aspecto superficial (monocolores, destonificados intencionados, etc.) y del acabado de la trama de juntas de colocación.
  • Durabilidad: incluye la capacidad de absorción de tensiones (adecuado diseño de juntas de movimiento, entre otros factores), la resistencia a la abrasión, la resistencia mecánica y a las manchas, la resistencia química y la resistencia a la helada.
  • Seguridad: incluye características como la resistencia al deslizamiento y la reacción al fuego del revestimiento.

Como es lógico, los requisitos más evidentes y fácilmente verificables, tienen que ver con la regularidad dimensional tal como se establece en el epígrafe 9.2 de la Norma UNE138002. Se engloba en este grupo la planitud, la desviación de nivel o ceja, la nivelación, el aplomado y la alineación de juntas de colocación. Para cada uno de ellos, se describe el método de medición y los parámetros de desviación máxima permitida.

Adicionalmente, se debe considerar el requisito de acabado de las juntas de colocación para lo que se establece un examen visual del conjunto para comprobar relleno, textura y color homogéneos, ausencia de fisuras, poros o huecos, ausencia de manchas o eflorescencias y anchura uniforme.

Para finalizar, se debe comprobar el macizado de la capa del material de adhesión en el reverso de la baldosa para verificar el porcentaje correcto de contacto con el material y la ausencia de huecos o vacíos.

Conclusiones​

El cumplimiento de los requisitos generales y específicos determinados para el revestimiento cerámico dependen de una suficiente especificación en el proyecto, una colocación conforme con a esta y las normas de la buena práctica constructiva. Para verificar que se ejecuta el trabajo en concordancia con estos requisitos mínimos de calidad, es imprescindible la realización de los correspondientes controles de recepción de productos, de la ejecución y del revestimiento terminado en todas y cada una de las unidades de inspección.

Autores

Matías Martínez

Enlaces de interés Bibliografía Referencias

UNE 138002 Reglas generales para la ejecución de revestimientos con baldosas cerámicas por adherencia
AENOR. Asociación Española de Normalización (2023)

Guía de la baldosa cerámica
IVE. Instituto Valenciano de la Edificación (2019)

Carnet Profesional Alicatador Solador, Aplicaciones Convencionales
PROALSO. Asociación Profesional de Alicatadores y Soladores (2011)